Elías Aguirre
La cuidad de
Chiclayo lo vio nacer el 1 de octubre de 1843. Sus padres fueron don Carlos Aguirre
y doña María Candelaria Romero.
Después de
realizar sus primeros estudios en su tierra natal, Remigio Elías Aguirre Romero
viajó a Lima en 1854 y fue inscrito en el liceo que dirigían los hermanos Pérez
y luego en el de don Jacob López. A los quince años ingresó a la Escuela Naval,
donde se graduó de guardiamarina en 1860. Su primer puesto lo desempeño a bordo de la fragata Amazonas. En 1864 obtuvo sus galones de
alférez y un año después los de teniente segundo. Formó entonces parte de la
comitiva de cuatro oficiales que viajó a Valparaíso, Chile, para recibir la
corbeta Unión, que venía de Europa
comandada por Grau.
Durante la
guerra con España intervino, a bordo de la corbeta Unión, comandada por Miguel Grau,
en el decisivo combate de Abtao, el 7 de febrero de 1866, a raíz de lo cual fue
ascendido a teniente primero efectivo. Ese mismo año, por haber protestado por
el nombramiento del norteamericano John Tucker como comandante general de la
marina, fue separado del servicio, pero a poco volvió y le fue encomendada la
misión de traer de los Estados Unidos los monitores Manco Cápac, donde viajaba como tripulación, y Atahualpa. En 1870 fue ascendido a capitán de corbeta y nombrado
subdirector de la Escuela Naval.
Cinco años
después, un desafortunado suceso truncó momentáneamente su carrera naval: bajo
su mando, la carroñera Chanchamayo,
construida apenas en 1872, se hundió al chocar en Punta Aguja contra una roca
sumergida. Elías Aguirre fue sometido a juicio y, encontrado responsable, fue
destituido. Intervino entonces brevemente en política y se encontrando
laborando en una guanera en Pabellón de Pica, cerca de Iquique, cuando Chile le
declaró la guerra a al Perú. Inmediatamente, Elías Aguirre ofreció servicios a
la patria y fue reincorporado al servicio y destinado nuevamente a las Unión como oficial d estado mayor, a
bordo de la cual intervino en el combate de Punta Chipana en abril de 1879.
Posteriormente,
a pedido de Miguel Grau, quien lo nombró su segundo, fue transferido al Huáscar y participó en el combate de
Antofagasta. El 8 de octubre de 1879, durante la batalla de Angamos, al caer
muerto el comandante del glorioso monitor, Aguirre asumió el mando y, ante la
evidente ventaja material de la escuadra chilena, audazmente ordenó atacar con
el espolón al blindado Blanco Encalada,
pero una granada le segó la vida.
Sus restos
fueron enterrados en Mejillones (costa de Bolivia), pero luego, en 1908, fueron
repatriados y conducidos a la Cripta de lo Héroes del cementerio Presbítero
Maestro.
Diego Ferre
Nació en
medio del calor de Reque, provincia de Chiclayo, el 13 de noviembre de 1844,
hijo de Eusebio Ferré y Mercedes Sosa, Diego Ferré estudió primero en la
Escuela Nacional de Lambayeque y luego en Lima, en el Colegio Nacional Nuestra
Señora de Guadalupe, donde termino la secundaria.
Se matriculó
en 1865 en el Colegio Naval, y un año después, ya como guardiamarina, estaba
destinado a la corbeta América,
recién llegada para enfrentar a la escuadra española que bloqueaba Valparaíso y
amenazaba a los puertos del Pacífico sur. Intervino entonces, al igual que
Elías Aguirre, en el combate naval de Abtao, en las cercanías del archipiélago de Chiloé, el 7 de febrero
de 1866. A consecuencia de sus méritos en dicha acción, ascendió a alférez de
fragata y luego, en 1871, a teniente segundo. Sirvió en el vapor de Tumbes, en la fragata independencia, en
el monitor Huáscar, en el que se
embarcó por vez primera el 8 de diciembre
de 1871, y en varias otras unidades.
Al iniciarse
la Guerra del Pacífico, Ferré era nuevamente parte de la tripulación del
Huáscar. Miguel Grau lo designó su ayudante, y en calidad de tal participó en la ruptura del bloqueo de Iquique, en el
bombardeo de Antofagasta y en todos los hechos que protagonizó Miguel Grau al
mando de Huáscar.
Durante el combate de Angamos, estuvo al lado del
comandante, a cuyo lado murió, al ser destrozado por la misma granada que segó
la vida del Caballero de los Mares.
cada vez me siento orgulloso de mi tierra. estos heroes dieron su vida por defender a nuestro Perú y lo mejor que son de Chiclayo.
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